La realidad es que antiguamente se decía que un «ciclo fresco es mejor» cuando se trata de la tasa de éxito de FIV. Este lenguaje común hace referencia al hecho de que las mujeres tenían más probabilidades de quedarse embarazadas cuando un embrión fresco, entre el día 3 y el 5 de desarrollo, se transfería al útero en lugar de un embrión que había sido congelado previamente.
Esta situación ya no se da en el día a día, ya que se considera utilizar embriones congelados en lugar de embarcarse en un ciclo nuevo.

¿Qué es un ciclo congelado?
Para evitar dudas, un ciclo congelado significa descongelar un embrión y transferirlo al paciente. Un ciclo fresco es cuando se recolectan los óvulos, se fecundan y normalmente se transfiere un embrión «en fresco» a la paciente. Los ciclos en fresco son mucho más costosos para las pacientes, ya que se requieren niveles más altos de estimulación, una captación ovocitaria y se necesita más tiempo que en el caso de un ciclo congelado. Evidentemente, cualquiera que esté considerando un ciclo congelado debe haber tenido previamente una captación ovocitaria, para generar embriones para congelar.
Las tasas de éxito del ciclo fresco son mejores que con embriones congelados, ¿no?
La tasa de éxito del ciclo en fresco siempre ha sido significativamente mejor que la tasa de éxito de los ciclos congelados. Hace años y teniendo en cuenta esta diferencia, se prefería realizar varios ciclos de estimulación, antes que utilizar embriones congelados.
A día de hoy, la tasa de éxito ha mejorado drásticamente en los últimos 5 años con ciclos congelados. Este cambio se debe a la adopción de técnicas de congelación mejoradas en las clínicas de FIV (lo que se denomina vitrificación).
¿Cuál es la ventaja de un ciclo congelado?
Precio
Una de las principales diferencias entre los ciclos frescos y congelados es el precio. Un ciclo en fresco suele ser normalmente tres veces más caro que un ciclo congelado.
Carga del paciente
Como se menciona más arriba, el impacto físico de un ciclo en fresco es significativamente mayor que la de un ciclo congelado. El impacto de este proceso no debe subestimarse.
Receptividad endometrial
En cada nuevo ciclo, la clínica intenta asegurarse de que la estimulación de la paciente es la adecuada para recolectar la mayor cantidad de óvulos, de manera segura. La clínica también se asegura de que el revestimiento de su útero (endometrio) no se vea afectado negativamente por el medicamento utilizado para estimularlo. El endometrio es crucial ya que aquí es donde se implantará el embrión. Para algunas pacientes, es más fácil controlar su endometrio durante un ciclo congelado. Y este en muchos caso significa conseguir un mejor resultado (mayor probabilidad de embarazo).
¿Qué es la política de congelar todo?
Una congelación total significa que todos los embriones generados después de una recolección de óvulos, se congelan intencionalmente. Esto se debe a varias razones. Darle a la clínica una mejor oportunidad de garantizar que el endometrio esté en condiciones óptimas antes de la transferencia.
Por ejemplo una paciente con niveles elevados de progesterona (una hormona clave en el desarrollo del endometrio) tras la recolección de óvulos. Las clínicas saben que las posibilidades de implantación en este tipo de pacientes se reducen. Por lo tanto, en muchos casos utilizan el método «congelar todo». Esto ayuda a la clínica a trabajar con la paciente para que el endometrio esté en su mejor momento durante un ciclo congelado.
Vale la pena resaltar que el enfoque de congelar todo puede no ser lo mejor para todos los pacientes. La clínica puede ser reacia a congelar embriones de baja calidad o arriesgarse a congelar embriones para pacientes que hayan generado un número bajo. Es decir, no hay garantía de que un embrión determinado sobreviva al proceso de congelación y descongelación.
Resumen
Las tasas de éxito con embriones congelados continúan mejorando, lo que es un progreso importante. Esto es muy alentador para las pacientes que tienen embriones para congelar y para aquellas para las que congelar todo es la mejor opción. Hay claras ventajas de un ciclo congelado en la reducción del precio y el esfuerzo de las pacientes, y potencialmente, un mejor manejo del endometrio. Sin embargo, cuando una paciente comienza un tratamiento de FIV, siempre se empieza con un proceso de estimulación, por lo que tendrá la opción de un ciclo en fresco o de uno (o varios) ciclo de congelado, según el criterio de cada centro.
Recomendamos este artículo de la Revista Iberoamericana de Fertilidad y Reproducción Humana que trata sobre este asunto.