La Fecundación in Vitro (FIV) para parejas lesbianas

Nuestra misión en Access Fertility es hacer que el tratamiento de fertilidad sea más accesible para todos. Con esto en mente, estamos orgullosos de ofrecer nuestros asequibles programas de FIV a las parejas lesbianas y a otras parejas del mismo sexo. Para apoyar mejor a nuestras pacientes, queríamos saber más sobre la experiencia de la FIV para las parejas lésbicas. Es por este motivo que nos pusimos en contacto con Emma y Jessica Hill, que compartieron su historia para ayudar a otras personas que están en el mismo camino.

FIV para parejas lesbianas

¿Cuándo comenzó vuestro camino de FIV?

Jess y yo nos conocimos en 2012 cuando trabajábamos juntas en ASDA. Enseguida supimos que queríamos tener una familia juntas. En 2016 nos casamos, y ya habíamos empezado a buscar un tratamiento de fertilidad incluso antes de habernos comprometido. Sabíamos que, como pareja lésbica, necesitaríamos ayuda.

Primero nos sometimos a dos rondas de IIU (Inseminación Intrauterina), como hacen muchas parejas lésbicas, pero desgraciadamente no funcionaron. Eso nos obligó a hacer una pausa y a pensar en cuál iba a ser nuestro siguiente paso.

¿Cómo os sentisteis?

No había ninguna razón médica por la que la IIU no hubiera funcionado. En definitiva, nos sentimos estresadas y muy agobiadas. No sabíamos si nuestro próximo intento con FIV tendría éxito; nadie te prepara para esa presión mental. Además, las exigencias físicas eran cada vez más duras para Emma, y se apoderaban de nuestras vidas. Y lo que es peor, pensábamos que debíamos ahorrar todo nuestro dinero para tener un bebé, así que dejamos de salir y de gastar dinero en nosotras mismas.

Después de que la primera ronda de FIV no funcionase, descubrimos Access Fertility. Sus programas parecían la solución perfecta para nosotras. En concreto, el Programa de Multiciclo nos dio la seguridad de que, si volvía a fallar, no pasaría nada. Podíamos seguir adelante; nos daba ánimos y esperanza. Además, al eliminar la presión, nuestra mente se situó en un lugar diferente y ayudó a aliviar el estrés del cuerpo de Emma.

¿Qué apoyo encontraste para vuestra situación como pareja lésbica?

Desde el principio, nuestros familiares y amigos sabían que estábamos en tratamiento. Sin embargo, al cabo de un tiempo dejamos de decírselo a la gente, porque nos rompía el corazón compartir las malas noticias. Al igual que muchas personas que se someten a un tratamiento de fertilidad, nos resultaba muy duro oír que otros miembros de la familia también se quedaban embarazadas. Creo que también hubo muchos momentos en los que no sabían qué decir o qué preguntar.

En la clínica nos ofrecieron un poco de apoyo psicológico, concretamente, una sesión de una hora. Estuvo bien, pero decidimos no tener más sesiones.

¿Cómo fue vuestra experiencia con la clínica?

No podemos reprocharles nada, puesto que fueron increíbles. La clínica está muy cerca de donde vivimos, así que no tuvimos que viajar demasiado. Además, establecimos una relación muy estrecha con una de las enfermeras de la clínica, una mujer increíble. Hicieron todo de la mejor manera posible. Nos apoyaron, nos ayudaron y siempre respetaron nuestra situación y nuestras decisiones. Y lo que es mejor, cada vez que cometían un error, eran los primeros en levantar la mano.

¿Cómo fue vuestro tratamiento de FIV?

Nuestra segunda ronda de FIV, a través de Access Fertility, no tuvo éxito. Sin embargo, tuvimos la suerte de contar con tres embriones congelados en esa ronda. Gracias al Programa Multiciclo, pudimos volver a intentarlo.

En el siguiente intento (nuestro quinto ciclo en total), recuerdo que nos hicimos la prueba de embarazo justo el día que nos «permitieron» realizarlo por primera vez. El resultado fue negativo. Emma se encontraba en un estado horrible. Dos días después volvimos a realizar la prueba, para estar seguras y el resultado fue positivo. No podíamos creerlo. Compramos diez pruebas más para comprobarlo. Fue una sensación increíble.

Un bebé en tiempos de pandemia

Para nosotras, la parte más aterradora fue el embarazo: todos los días teníamos miedo de que algo saliera mal. Esa es la parte difícil de la FIV: tiendes a saber mucho antes que estás embarazada que en un embarazo natural. Por lo tanto, eres mucho más consciente de todo el proceso, en un momento en el que estadísticamente es más probable que las cosas no avancen. Sinceramente, nueve meses parecen mucho tiempo.

FIV para parejas lésbicas Leo

Entonces, en octubre de 2019, nació Leo. Sólo tenía cinco meses cuando empezó el confinamiento. Justo cuando habría estado yendo a la guardería y empezando a reconocer caras nuevas, ¡estaba confinado en una casa con nosotras! No es como nosotras nos imaginábamos nuestra baja por maternidad. Yo tenía que estar en la oficina, debido a mi trabajo, lo que significaba que Emma estaba en casa sola haciendo todo. Fue un gran reto.

Salir del confinamiento fue muy extraño para todas nosotras y, especialmente, para Leo. Cada vez que estaba con alguien más, tenía una crisis absoluta. La mayoría de las familias entran en una pequeña burbuja cuando tienen un recién nacido, pero el Covid-19 realmente exacerbó esta situación.

¿Qué consejo le darías a otra pareja lésbica que está pasando por la FIV?

  • No te rindas: los sueños pueden hacerse realidad. Por mucho que no parezca que vaya a suceder, ojalá lo haga, y todo el estrés y el dinero merecerán la pena. Nada se puede comparar con la sensación de crear tu propia familia.
  • Intenta de no obsesionarse demasiado con el dinero y busca el apoyo donde puedas. Al final, gastamos alrededor de €30.000, pero si alguien me dijera al principio de nuestro camino que eso es lo que nos gastaríamos, lo habría pagado con gusto. Da la sensación de que el dinero que inviertes se va sumando a lo largo del camino, pero en realidad, vale la pena el precio que pagamos por el bebé con el que estuvimos soñando durante tanto tiempo.
  • No te deje consumir por los «consejos» pseudocientíficos. En un momento probamos todo lo que nos recomendaban los blogs: linaza, té verde, todo. Pero para nosotros era una presión añadida, intentando hacer todas las cosas «correctas». Curiosamente, tan pronto como Emma se dio por vencida y se relajó, ese fue el ciclo que funcionó. Tu estado de ánimo es muy importante: si estás feliz y relajada, creo que ayuda muchísimo a que te quedes embarazada.
FIV para parejas lesbianas

Access Fertility está encantado de haber ayudado a parejas lésbicas como Emma y Jessica a perseguir su sueño de tener un bebé a través de nuestro Programa Multiciclo. ¿Estás pensando si también podría ser adecuado para ti? ¿Por qué no hablas con nuestros asesores de atención al paciente, quienes pueden responder todas tus preguntas y explicarte los próximos pasos?

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